Los familiares deben completar ciertos trámites. Aunque la funeraria puede encargarse de la mayoría de los procedimientos esenciales, algunas tareas, como solicitar los resultados completos de la autopsia y, en ciertas jurisdicciones, obtener autorización para la cremación, el traslado a otro lugar o la identificación del cuerpo, pueden requerir la participación de la familia.